Ir al contenido

miércoles, 4 de noviembre de 2026

Agro y Mina

Colombia: solo 7 % del crédito de transformación agropecuaria va a inversión

Un informe del Observatorio Financiero Rural revela que casi todo el financiamiento para transformación se gasta en comprar materia prima, dejando de lado el riego y la maquinaria.

Agro y MinaNotaEmpresasRedacción La Ballenita

Foto: Bucket wheel excavator in winter, de byrev (CC0)

En Colombia, la mayor parte del dinero prestado para procesar lo que da la tierra se queda en el día a día. Cerca del 72 % del crédito destinado a transformación agropecuaria financia la compra de producto y apenas alrededor del 7 % se dirige a inversión, según identificó el Observatorio Financiero Rural (OFR) de la Pontificia Universidad Javeriana con cifras de Finagro.

Capital de trabajo frente a infraestructura

El análisis del OFR detalló que cerca del 80 % del financiamiento para transformación se concentra en capital de trabajo. Dentro de ese rubro, alrededor del 90 % se utiliza para adquirir materia prima.

El observatorio precisó que financiar las compras no carece de utilidad, ya que facilita que transformadores y comercializadores adquieran las cosechas o den adelantos a los agricultores para resolver liquidez. Sin embargo, este esquema no asegura mejoras duraderas en el campo. Jairo Andrés Rendón, director del OFR, explicó que financiar al intermediario o comprador «puede resolver liquidez y comercialización, pero no siempre construye capacidad financiera propia en el productor ni capacidades para el largo plazo, como reducción de riesgos, acceso a mercados, ingresos o productividad».

Destino del crédito en transformación Participación
Compra de producto Alrededor del 72 %
Inversión fija y capacidades Cerca del 7 %

Riego y maquinaria para crear capacidades

Frente a este panorama, el OFR planteó que evaluar el crédito rural exige mirar más allá del volumen prestado o la cantidad de clientes atendidos. El verdadero cambio productivo requiere medir qué obras y equipos quedan operativos en los valles.

El estudio destacó que desembolsar en riego, maquinaria, adecuación de tierras, almacenamiento e infraestructura permite generar capacidades que duran años. Estos activos modifican los costos, bajan la exposición al riesgo y elevan el rendimiento del agricultor. Porque financiar solo la cosecha corriente ayuda a pasar el mes, pero sin canales ni tecnología el campo no da el salto.

Medir el impacto en los valles

Para corregir la entrega de recursos, el observatorio propuso atar el financiamiento a indicadores concretos como la inversión ejecutada, los ingresos finales y el acceso a nuevos créditos directos.

De acuerdo con Rendón, «el crédito es el medio. La inversión, la productividad, la reducción de pérdidas, el acceso a mercados y el ingreso son los resultados que interesa producir». Para el sector agropecuario, el reto pendiente consiste en volcar los préstamos hacia obras de riego e infraestructura que sostengan la producción en el largo plazo.

Sigue leyendo

Recibe lo más visto de Agro y Mina

Déjanos tu correo y te enviaremos las noticias más leídas de la semana.